Números telefónicos eróticos

La seducción en los números telefónicos eróticos

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¿Sabes cuál es la diferencia entre erotismo y pornografía? En el primer caso no es necesario enseñar nada ni decir guarradas demasiado explícitas para realmente provocar un efecto en la persona deseada. En la pornografía, por lo contrario, parece imposible poder concebirla sin encontrar contenido mucho más explícito.

Puedes hacer una prueba rápida, tan solo busca vídeos eróticos en la red y luego prueba a hacer la misma búsqueda con vídeos pornográficos. Seguramente pienses que los eróticos son demasiado flojos… y, sin embargo, son capaces de excitarnos mucho más que los otros.

Esta seducción es muy valorada en todos los ámbitos. Un determinado cliente, cuando llama a sus números telefónicos eróticos favoritos, no lo hace únicamente por todas las guarradas que le puedan llegar decir, si no que también lo hace por la forma en la que lo hacen.

Muchas veces una misma frase puede tener dos connotaciones diferentes en base al tono que se utiliza para poder pronunciarla.

Por ejemplo, no será lo mismo decir ¿Tienes ya la polla grande? De una forma acelerada y atropellada que de forma picante, seductora y excitante.

La seducción: un recurso indispensable

Precisamente es la seducción la que nos permite ir elevando progresivamente el contenido picante de una conversación (o la “chispa” si preferimos llamarlo de esta manera).

Es cierto que estos servicios cuestan bastante dinero… pero también es verdad que es una verdadera lástima no aprovecharlos como se merecen. Si solo nos importarse la velocidad, nos daría igual que las chicas nos dijeran todo tipo de guarradas para poder corrernos cuanto antes. Sin embargo, nos suele gustar algo mucho más sutil a la vez que especial.

Esas palabras que, aunque no sabemos muy bien el motivo, nos ayudan a elevar nuestra excitación de forma exponencial.